SE NECESITA UN PINTOR

 

El Alto de la Cruz queda a diez minutos, a pie, desde la Plaza principal de San José. Frente al observador, el pueblo aparece encaramado como una silla de montar sobre el lomo de una bestia. Su pedestal es tortuoso. Más largo que ancho. Va de norte a sur. Sigue los vaivenes de este abrupto contrafuerte. Las casas construidas a la derecha reciben el sol de la mañana. Las casas construidas a la izquierda, reciben el sol de los venados. Las horas de sol que fueron asignadas a cada domicilio tienen una distribución justa y milimétrica.

 

Fotos de Octavio Hernández Jiménez

Escribir comentario

Comentarios: 0